
Hace un par de horas,
terminé de darme cuenta que
cada vez que te beso, dejas que
mi corazón pierda el control;
provocas que se ahoguen mis sentidos
de ilusiones, de vida, de emociones.
Cada vez que besas mis labios,
siento que soy tuya,
siento que me entregas pasiones
ocultas con complicidad
de un beso sin maldad, pero lleno de pecados.
Cada vez que me miras,
siento que me desnudas con locura;
que acaricias cada centrímeto de mi piel
que desnudas mi inocencia,
que me dejas sin lamentos.
Cada vez que me hablas;
siento que una alegría vuela,
que la sencillez del sentimiento vive
que cada persona que nos observa
nos trata de desquisiados.
Cada vez que me acaricias;
siento que llenas mi alma,
que dejas que tus sentidos fluyan
entre emociones de suspiros
interminable a la hora de amarnos.
Cada vez que estamos juntos;
me convenso más de lo que somos,
de lo que siento,
de lo que sientes,
de eso que ocultamos con la distancia
de eso que solo nosotros sabemos hacer.
Porque cuando digo que nunca hemos muerto,
que siempre hemos estados ocultos,
en un rincón donde nadie sabe lo que hacemos
es lo que mencioné en un respiro
de que un amor enardeciente
nos cubre cada mañana,
aunque no exista representación gráfica,
de un sentir interminable.
terminé de darme cuenta que
cada vez que te beso, dejas que
mi corazón pierda el control;
provocas que se ahoguen mis sentidos
de ilusiones, de vida, de emociones.
Cada vez que besas mis labios,
siento que soy tuya,
siento que me entregas pasiones
ocultas con complicidad
de un beso sin maldad, pero lleno de pecados.
Cada vez que me miras,
siento que me desnudas con locura;
que acaricias cada centrímeto de mi piel
que desnudas mi inocencia,
que me dejas sin lamentos.
Cada vez que me hablas;
siento que una alegría vuela,
que la sencillez del sentimiento vive
que cada persona que nos observa
nos trata de desquisiados.
Cada vez que me acaricias;
siento que llenas mi alma,
que dejas que tus sentidos fluyan
entre emociones de suspiros
interminable a la hora de amarnos.
Cada vez que estamos juntos;
me convenso más de lo que somos,
de lo que siento,
de lo que sientes,
de eso que ocultamos con la distancia
de eso que solo nosotros sabemos hacer.
Porque cuando digo que nunca hemos muerto,
que siempre hemos estados ocultos,
en un rincón donde nadie sabe lo que hacemos
es lo que mencioné en un respiro
de que un amor enardeciente
nos cubre cada mañana,
aunque no exista representación gráfica,
de un sentir interminable.



bonito, bonito.
ResponderEliminarsaludos pepa.
y escriba nomás y pierdase en la ciudad de caramelos netre las teclas del pc :)